El colectivo ciudadano, recientemente reactivado, ha establecido como prioridad la mejora de las carreteras, que se encuentran en un estado “horrible” y “brutalmente deteriorado”, según sus portavoces. Se destaca la vía de Leña Blanca, que conecta la TF-28 con la TF-1, y tramos en las medianías como la subida a Chajaña hasta La Florida, donde la calzada carece de delimitación, pintura, señales de curvas peligrosas y quitamiedos.
“"El pueblo se cae a cachos. En los 50 años que tengo nunca lo vi tan deteriorado."
Los vecinos recuerdan una promesa de principios de 2025 para una reforma integral de la conexión con Icor, con un presupuesto de 350.000 euros. Sin embargo, afirman que la licitación nunca se materializó, y más de un año después, la situación sigue igual. Además de las carreteras, la asociación exige mejoras en el alumbrado público, que presenta fallos constantes por falta de mantenimiento, y una mejor cobertura móvil e internet, crucial para emergencias en esta zona rural.
La lucha vecinal tiene una larga historia, con un grupo anterior que llegó a financiar reparaciones de su propio bolsillo. El actual colectivo utiliza las redes sociales para visibilizar sus demandas y agradece algunas actuaciones puntuales, como el desbrozado y reparcheado en la zona de Luis Delgado, y la rehabilitación de la antigua escuela unitaria de La Morra Negra, que ahora sirve como local de reunión.
Por su parte, el Ayuntamiento de Arico, a través de su alcalde, ha manifestado su compromiso de reasfaltar la carretera solicitada por los residentes. Se prevé que los trabajos comiencen con la construcción de muros de contención, considerados esenciales para la seguridad de la vía, y que el reasfaltado se realice de forma paralela. El consistorio atribuye parte del deterioro a las recientes lluvias de la borrasca Therese y asegura haber invertido más de diez millones de euros en mejoras municipales durante el actual mandato.




