La tasa de absentismo en las Islas Canarias ha alcanzado el 9%, superando en 2,1 puntos la media nacional y posicionando a la región como una de las tres autonomías con los valores más elevados. Esta situación, que las patronales señalan como un freno para la actividad empresarial y el desarrollo económico, genera un debate constante entre asociaciones empresariales y sindicatos sobre sus causas y posibles soluciones.
El término 'absentismo' abarca tanto las ausencias justificadas, como las bajas médicas por incapacidad temporal (IT), que constituyen el 8% de las ausencias diarias, como las injustificadas, que representan apenas el 1%. Las empresas insisten en que cualquier tipo de ausencia conlleva sobrecostes y afecta la productividad, la reorganización de la actividad y la calidad de los servicios.
“"Necesitamos que la concertación social deje de ser un escenario de buenas intenciones para convertirse en un espacio real de soluciones compartidas. Con compromiso de todas las partes, con medidas concretas y con la urgencia que la situación exige."
Según el último informe de la Mutua de Accidentes de Canarias (MAC), las cifras de absentismo por incapacidad temporal han aumentado en 0,8 puntos respecto al año anterior. El 94% de estos procesos se deben a enfermedades comunes, que han crecido un 115% desde 2021, mientras que las patologías profesionales han disminuido un 27%. Las principales causas de bajas por contingencias comunes son las patologías musculoesqueléticas, las lesiones y, en tercer lugar, los trastornos psicosociales.
Las patronales y los sindicatos mantienen posturas opuestas sobre las causas del incremento. Mientras las asociaciones empresariales apuntan a una relajación en el sistema de acceso a las bajas y la falta de inspectores médicos, los sindicatos, como Comisiones Obreras (CC OO) y UGT, defienden que el aumento se debe al crecimiento del empleo, la falta de automatización, la sobrecarga laboral y la deficiente financiación del sistema sanitario público, que lleva a los trabajadores a priorizar su salud.
Para abordar esta problemática, el Gobierno de Canarias ha establecido una mesa de trabajo con patronales y sindicatos. Sin embargo, desde el sector empresarial se critica que la administración debería primero resolver el absentismo entre sus propios empleados públicos, que, según algunas fuentes, duplica al del sector privado. En 2024, la Seguridad Social destinó casi 450 millones de euros al pago de prestaciones por incapacidad temporal en Canarias, una cifra que sigue en aumento.




