La llegada de Nicolás Benedetti a la UD Las Palmas en el mercado invernal generó grandes expectativas. Anunciado el 17 de diciembre de 2025 y presentado un día después en la Ciudad Deportiva de Barranco Seco, el jugador colombiano venía de destacar en México con el Mazatlán, lo que auguraba un impacto inmediato en el conjunto grancanario.
Sin embargo, cuatro meses después, la realidad es muy diferente. Benedetti apenas ha disputado 48 minutos repartidos en cuatro encuentros, una cifra que contrasta con su condición de fichaje estrella. Su adaptación a la Segunda División no ha sido la esperada, a pesar de su buena aclimatación personal a la isla y los vínculos que ha formado dentro del club.
“"Viene de un fútbol diferente y eso requiere su tiempo."
El entrenador Luis García ha señalado en diversas ocasiones que el estilo de juego de Benedetti, proveniente de otra liga, necesita un periodo de adaptación. Mientras tanto, otros refuerzos invernales como Miyashiro, a pesar de una reciente lesión, y Estanis Pedrola han logrado consolidarse en el once titular o tener mayor protagonismo, dejando a Benedetti en una situación complicada.
La situación del colombiano es aún más compleja si se considera que, en caso de que la UD Las Palmas consiga el ascenso a Primera División, el club deberá abonar tres millones de euros a su representante y ofrecerle un contrato de cuatro temporadas. Esta cláusula fue confirmada públicamente por el presidente Miguel Ángel Ramírez.
A pesar de la falta de oportunidades, desde el vestuario se destaca la profesionalidad de Benedetti, asegurando que “entrena como un toro” y posee “calidad de sobra”. Con siete jornadas restantes y la lesión de Miyashiro, podría presentarse una nueva ocasión para que el colombiano demuestre su valía y cambie su actual rol de suplente.




