Deterioro en el túnel de Santa Catalina: Óxido y filtraciones exigen intervención urgente

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria planea una intervención integral en la boca norte del túnel para abordar el avanzado deterioro.

Imagen de la entrada de un túnel con óxido y filtraciones, mostrando deterioro.
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Imagen de la entrada de un túnel con óxido y filtraciones, mostrando deterioro.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha anunciado una intervención en la boca norte del túnel de Santa Catalina, donde el óxido y las filtraciones han causado un notable deterioro y desprendimientos, afectando la seguridad vial.

El túnel de Santa Catalina, una arteria vital que conecta la calle Albareda con León y Castillo y Presidente Alvear, y que sirve como alternativa a la Avenida Marítima para salir de La Isleta, presenta un avanzado estado de deterioro. Las planchas metálicas en sus dos entradas están cubiertas de óxido y muestran signos evidentes de filtraciones, lo que representa un riesgo para los miles de conductores que lo transitan diariamente.
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está evaluando la infraestructura. Los técnicos del área de Vías y Obras han determinado la necesidad de una intervención completa en los voladizos de la boca norte, situada en Albareda. Los trabajos incluirán la retirada de piezas metálicas para su tratamiento y repintado, además de la reposición de la chapa dañada.

El óxido y las filtraciones se han adueñado del paso subterráneo bajo el parque Santa Catalina. Las planchas situadas en las dos bocas del túnel se encuentra cubiertas de herrumbre, con evidentes signos de deterioro.

En la salida hacia León y Castillo, aunque en mejor estado que la de Albareda, se realizarán labores de mantenimiento que consistirán en la limpieza, lijado y posterior pintado de la pieza. Los técnicos no descartan pequeñas reparaciones puntuales si la revisión lo hiciera necesario. Ambas entradas presentan grietas, huecos y herrumbre generalizado.
Fuentes municipales han indicado que, por el momento, no se prevé una revisión exhaustiva del resto del túnel, a pesar de que sus 200 metros de recorrido muestran desconchones en la pintura y filtraciones que permiten el crecimiento de vegetación. Cabe destacar que sobre el túnel se encuentran los jardines del Parque Santa Catalina, cuyo riego continuo contribuye a la humedad retenida en la cubierta y paredes del paso subterráneo.
Esta infraestructura, construida a mediados de los años 90 para desviar el tráfico pesado y de paso entre La Isleta y el resto de la ciudad, ya fue cerrada al tráfico en diciembre de 2019 y 2023 debido a la caída de cascotes. Estos desprendimientos fueron consecuencia directa de la humedad y las filtraciones. A pesar de estos incidentes recurrentes, el túnel no ha recibido una actuación integral de mejora desde su construcción.