El artista describe su relación con su profesión como “maravillosa, amorosa y pasional”, aunque reconoce que a veces conlleva momentos de dificultad emocional. Sin embargo, acepta este riesgo, ya que considera que la cultura es el motor de su existencia y cree firmemente en su poder sanador, tanto para él como para el público.
Su carrera abarca el cine, la televisión, el teatro y la música, medios que, aunque distintos, intenta unificar. Explica que las herramientas de una disciplina enriquecen a las otras, viendo todo como parte de un mismo objetivo de comunicación y trascendencia. A pesar de su extensa trayectoria, el actor confiesa que no se siente plenamente consciente de sus logros hasta que se los recuerdan, y que el éxito no le genera seguridad.
“"La cultura me salvó la vida y he tenido que hacer mi propia revolución para entenderlo, porque la revolución empieza por uno mismo."
El artista defiende que el verdadero éxito no reside en la fama internacional, sino en la cotidianidad y en disfrutar de la vida sencilla. Critica la superficialidad de la fama y prefiere mantenerse arraigado a sus costumbres y a su entorno. Actualmente, se encuentra inmerso en el rodaje de la película Furia 2, bajo la dirección de Félix Sabroso, y tiene previsto participar en otro proyecto cinematográfico en Cantabria con Alfonso Cortés-Cavanillas, además de otros trabajos para el verano.




