La edición número 50 del Rally Islas Canarias, que se celebra en Gran Canaria del jueves 23 al domingo 26 de abril, ha sido calificada como un evento de primer nivel en el automovilismo mundial. Un portavoz de la organización, con dos décadas de experiencia en el sector, subraya el crecimiento internacional de la competición, la pasión de los aficionados locales y el significativo impacto económico y organizativo que genera este evento global.
“"El crecimiento del Rally Islas Canarias no ha sido algo puntual, sino el resultado de una evolución muy bien planificada durante décadas."
El salto cualitativo más importante se produjo con la inclusión del rally en el Campeonato del Mundo, una posición que se ha asegurado hasta el año 2029. Este hecho confirma que su ascenso no es meramente coyuntural, sino que responde a una estrategia de desarrollo estructural. Entre los factores que distinguen a esta prueba, se destaca la afición canaria, reconocida por su arraigada cultura automovilística, su conocimiento y su comportamiento ejemplar, crucial para la seguridad en los tramos.
Esta edición es especialmente relevante por su 50 aniversario, un hito que celebra medio siglo de celebración ininterrumpida desde 1977. En el ámbito deportivo y técnico, la competición se encuentra en una fase de transición, ya que los actuales World Rally Car están en su última etapa antes de un cambio normativo en 2027. Esto confiere un valor añadido a la prueba, ofreciendo una de las últimas oportunidades para ver estos vehículos en acción en Canarias, con la participación de fabricantes como Hyundai, Toyota y Ford, lo que garantiza un alto nivel competitivo.
El impacto del rally en Canarias es considerable, tanto a nivel económico, dinamizando sectores como el turismo y el transporte, como en la proyección internacional de las islas como destino vinculado al automovilismo. La labor de los comisarios técnicos, un equipo de aproximadamente 50 personas, es fundamental para garantizar que todos los vehículos cumplan con la reglamentación técnica y las condiciones de seguridad durante toda la prueba, un proceso complejo que se inicia días antes de la competición con verificaciones exhaustivas y continúa con controles dinámicos y finales.
“"La seguridad de los pilotos, copilotos y aficionados es el punto más importante del rally."




