La compra del Cuartel de El Colmenar, un inmueble de 1530 con un innegable valor histórico y patrimonial, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2003, ha sido una aspiración constante para los gobiernos municipales de Valsequillo. En 2023, el Ministerio de Cultura concedió una subvención de 1.000.000 de euros para su adquisición y rehabilitación, con un plazo de ejecución ampliado hasta el 31 de diciembre de 2025.
Tras la moción de censura del 18 de noviembre, el nuevo equipo de gobierno, liderado por Hernández Atta, se encontró con la urgencia de que la compra estaba paralizada y existía el riesgo de tener que devolver la subvención. Gracias a un esfuerzo intensivo, lograron cerrar la adquisición del cuartel el 22 de diciembre por 621.479 euros, asegurando que el inmueble volviera a manos públicas.
El ruido que ha intentado generar desde el día siguiente de materializar la compra del cuartel no es más que una cortina de humo para tratar de ocultar una evidencia: Valsequillo avanza.
El alcalde refuta las acusaciones del exalcalde y líder de ASBA-Primero Canarias, Francisco Atta, quien sugirió un intento de inflar el precio. Hernández Atta explica que el precio de mercado se fijó en 621.479,54 euros. La propiedad presentó un informe que valoraba el patrimonio cultural en más de 248.000 euros, mientras que los técnicos municipales lo estimaron en 68.362 euros. Sin embargo, un informe jurídico posterior determinó que la subvención del Ministerio limitaba los gastos subvencionables al valor de mercado, descartando la suma del valor patrimonial.
Hernández Atta critica la falta de conocimiento del Principio de Eficacia por parte de la oposición, señalando que la ausencia de un proyecto de rehabilitación previo a la compra, como argumentaba Atta, es una muestra de una gestión deficiente. El alcalde concluye que las acusaciones buscan empañar los logros de su gobierno en la recuperación del patrimonio y la mejora de la gestión municipal.




