La Conferencia Episcopal Española ha confirmado que la elección de Canarias para esta visita, enmarcada en su viaje a España, subraya la importancia de la región en el contexto de la migración. La agenda del Santo Padre estará fuertemente influenciada por esta realidad social.
El jueves 11 de junio, el Papa llegará a Gran Canaria desde Barcelona. Su primera parada será el puerto de Arguineguín, donde mantendrá un encuentro con migrantes, voluntarios y organizaciones no gubernamentales dedicadas a la acogida de personas que llegan en patera. Posteriormente, se dirigirá a Las Palmas de Gran Canaria para un acto en la catedral de Santa Ana y un gran encuentro multitudinario en el Estadio de Gran Canaria, que se espera que congregue a unas 80.000 personas. Se habilitarán guaguas lanzadera y un amplio dispositivo de seguridad para facilitar la asistencia.
Esa misma tarde, el pontífice se trasladará a Tenerife, donde pernoctará, tras un ajuste en la planificación inicial. El viernes 12 de junio, su agenda en Tenerife incluirá un nuevo encuentro con migrantes en el centro de acogida de Las Raíces. Después, recorrerá Santa Cruz en papamóvil antes de presidir la eucaristía final de su visita a España en el puerto de la capital tinerfeña. Se prevé la asistencia de los Reyes y de representantes del Gobierno central a este evento.
La organización estima que la visita movilizará a miles de personas, con más de 5.000 voluntarios inscritos. La asistencia a los actos será gratuita, aunque requerirá inscripción previa. El impacto económico del viaje se calcula en más de 100 millones de euros, con un coste directo superior a los 15 millones. La diócesis también estudia la posibilidad de celebrar otros actos en Gran Canaria, como una vigilia o misa adicional, pendientes de confirmación por el Vaticano. Bajo el lema “Alzad la mirada”, la visita busca proyectar un mensaje de apertura y atención a los demás, situando a Canarias en el foco internacional.




