El pasado 7 de abril, una amplia representación de entidades energéticas, marítimas, empresariales, universitarias, centros de investigación, organizaciones profesionales y sindicales, y administraciones públicas, se congregó en el Cabildo de Gran Canaria. El objetivo fue firmar una carta dirigida a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, solicitando avanzar en la subasta de eólica marina y comunicando esta acción conjunta a la sociedad grancanaria.
Esta iniciativa, organizada en colaboración con el Clúster Marítimo de Canarias, subraya la preparación de la isla para adoptar esta tecnología. Se percibe como una oportunidad crucial para el desarrollo económico, energético e industrial de Gran Canaria, ya que la eólica marina no solo complementa el mix energético, sino que también reduce la dependencia energética, diversifica la economía y genera empleo cualificado en sectores de futuro.
A pesar de los avances en España, como la aprobación de los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) y la definición de un marco regulatorio, la eólica marina aún no ha despegado. Mientras tanto, Europa progresa, consolidando su industria y atrayendo inversiones. La isla no quiere quedarse atrás, basándose en su planificación energética, que reconoce la necesidad de tecnologías estables en un sistema aislado.
La eólica marina flotante se presenta como una solución idónea, ofreciendo una generación más constante y complementaria a la solar, lo que reduciría la dependencia de combustibles fósiles. Estudios, como el del Clúster Marítimo de Canarias en el proyecto aliSEAos, estiman que un despliegue de 500 megavatios podría generar miles de millones de euros y miles de empleos en el archipiélago. La Universidad de Comillas también ha destacado la competitividad económica de la eólica marina en Canarias a corto plazo.
“"La eólica marina en Canarias es más competitiva que en cualquier espacio marítimo peninsular. Que en este archipiélago es viable económicamente a corto plazo."
El impacto económico no está garantizado y depende de la integración del tejido empresarial local en la cadena de valor, que abarca desde la ingeniería hasta la operación y el mantenimiento. Gran Canaria cuenta con un sector marítimo-portuario experimentado, empresas preparadas y una posición estratégica en el Atlántico, lo que la convierte en un nodo logístico potencial.
Este desarrollo se integra en un modelo energético más amplio que incluye almacenamiento, gestión inteligente de la demanda y electrificación. Se solicita un nuevo concurso de concurrencia competitiva flexible y un marco retributivo propio para las islas. Infraestructuras como el Salto de Chira y la propuesta de sumar la presa de Las Niñas refuerzan este modelo.
La isla ha participado activamente en la planificación, ajustando las zonas de desarrollo eólico para reducir el impacto paisajístico y mejorar la compatibilidad con otras actividades. La consulta pública iniciada por el ministerio es valorada, pero se enfatiza la necesidad de decisiones concretas y un calendario claro para el sector. Se propone un proyecto comercial piloto en Gran Canaria para activar la cadena de valor y demostrar la viabilidad del modelo.
Finalmente, se considera fundamental establecer metas cuantificables para la participación de la industria local, asegurando que la eólica marina flotante se convierta en un verdadero motor de desarrollo socioeconómico para las empresas y la isla. Gran Canaria está preparada para este paso, y se espera que el MITECO traduzca esta preparación en acciones concretas.




