Este proyecto cultural itinerante, que ya ha pasado por el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, busca reivindicar el valor de lo local y las raíces del territorio insular. La iniciativa se consolida como un punto de encuentro donde el arte, la tradición y el desarrollo rural convergen, ofreciendo una mirada contemporánea a la riqueza del entorno rural.
Durante su estancia en Valsequillo, la muestra generó un espacio de inspiración y aprendizaje, conectando a participantes y visitantes con la esencia cultural de la zona. Se puso énfasis en la autenticidad y la cercanía, subrayando la importancia de las comunidades locales en la preservación de tradiciones, conocimientos y modos de vida que constituyen el patrimonio de la isla.
La próxima etapa del proyecto será en Tunte, donde la muestra continuará su misión de difundir, celebrar y proteger las ruralidades de Gran Canaria. Con cada nueva ubicación, la exposición refuerza su papel como plataforma para visibilizar el talento local y fomentar el orgullo por las raíces, en un contexto donde lo rural adquiere una creciente relevancia en la agenda cultural del archipiélago.




