Una innovadora obra teatral, creada por personas privadas de libertad, exinternos y voluntarios, se presentó en el Centro Cultural Guaires de Gáldar, Gran Canaria, utilizando jaulas de pájaros como metáfora de la libertad y la reinserción social.
La representación, titulada Cuentos desde la celda, fue el resultado de un proyecto dirigido por Graziano Pellegrino, de la Asociación Travesía. La puesta en escena, que incluyó catorce actores, buscaba generar una reflexión profunda sobre las historias personales detrás de las personas privadas de libertad. La función fue presenciada por unos 500 alumnos de centros educativos de la comarca norte de Gran Canaria, transformando el teatro en un espacio de diálogo y cuestionamiento.
El proyecto se originó a partir de una solicitud de la Fundación Mapfre Canarias, que colabora en un programa de lectura y escritura en prisión. La inspiración para la obra surgió de la historia de un interno que compartió cómo lo más hermoso de su vida había sido criar pájaros canarios. Esta anécdota se convirtió en la metáfora central de la obra, conectando el canto de los pájaros con la memoria familiar y la repetición de ciclos de exclusión y encarcelamiento a lo largo de generaciones.
“"¿Estamos criando canarios para enjaularlos?"
El director del proyecto enfatizó la importancia de la educación y la cultura como herramientas fundamentales para prevenir la delincuencia y el encarcelamiento. Argumentó que, si no se refuerzan estos pilares y no se ofrecen oportunidades reales, el número de personas que terminan en prisión no disminuirá. La obra se nutre de textos escritos por los propios internos, algunos de ellos premiados, y de frases que evocan la intimidad y la búsqueda de sentido.
¿Qué es escribir? Ese bailar libre del alma, sentimiento y evocación… Un corazón puro y una mente ligera
El enfoque terapéutico del teatro, según Pellegrino, reside en permitir que los participantes se despojen de máscaras y se conecten con su verdadero ser. Este método, basado en la escucha y la observación, busca transformar experiencias personales en escenas teatrales. La reacción de los adolescentes asistentes fue notable, mostrando una apertura y una reducción de prejuicios, lo que sugiere una conexión mutua entre jóvenes y personas que han pasado por prisión.
“"Este tipo de actividades sirven para abrir la mente, para darnos cuenta de que la vida es más compleja, que no existe blanco y negro, que hay muchos más colores"
Los testimonios de los actores resaltaron la complejidad de la reinserción y la importancia del apoyo emocional. Uno de ellos describió la dificultad de reconstruir la vida tras salir de prisión, mientras que otro enfatizó la ganancia de confianza en sí mismo a través del teatro. El director, basándose en su investigación universitaria, afirmó que el teatro produce un cambio significativo en el autoconcepto de los participantes, permitiéndoles romper barreras internas y encontrar un nuevo sentido a sus vidas.
“"Si intentas romper un huevo por fuera, la vida muere. Pero si el huevo se rompe por dentro, la vida sale"
Aunque el teatro no hace magia, puede ser un catalizador decisivo para el cambio, devolviendo la dignidad y la esperanza. La experiencia se extiende más allá de Gran Canaria, con participantes de otras islas como Tenerife, demostrando la capacidad del proyecto para resonar en diversos contextos y desmontar prejuicios.