La detención se produjo en el municipio de Arona, en el sur de la isla, durante una operación de la Unidad de Intervención Policial (UPRI) del Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC). El individuo fue interceptado en las inmediaciones de un recinto hotelero.
La actuación del indicativo canino fue determinante. El perro policía señaló a un joven que se encontraba en la zona, lo que llevó a los agentes a proceder con su identificación y un posterior cacheo.
Durante el registro, los efectivos policiales localizaron entre las pertenencias del detenido un total de 183,73 gramos de hachís. Tras el hallazgo, se instruyeron las diligencias correspondientes por un presunto delito contra la salud pública.
El Gobierno de Canarias ha destacado la eficacia de las unidades caninas en la detección de sustancias estupefacientes y la coordinación policial en incidentes que afectan al orden público, como este caso en Arona.




