El informe Situación de Canarias 2026, elaborado por BBVA, destaca la capacidad del turismo para salvaguardar la prosperidad económica del archipiélago. Las proyecciones indican un crecimiento del 2,5% para este año y del 2% en 2027, superando las estimaciones para el conjunto de España. Esta tendencia, ya observada en años recientes, se atribuye a la intensa actividad turística y su efecto dinamizador en la economía regional.
“"El informe se ha elaborado partiendo de que el conflicto en Irán no llegue a eternizarse. Las previsiones pueden variar si la guerra se alarga y el precio del petróleo se mantiene alto durante todo el año."
A pesar de la advertencia de Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA en España, sobre la posible afectación de conflictos geopolíticos en las previsiones, Canarias podría beneficiarse de un desvío de turistas que opten por evitar destinos cercanos a zonas de conflicto, una situación similar a la vivida durante la Primavera Árabe. Este flujo adicional de visitantes podría compensar una desaceleración ya prevista en el gasto turístico y las pernoctaciones.
El archipiélago también muestra fortaleza en el consumo interno, con un aumento del 3,8% en el gasto de clientes de BBVA durante el primer trimestre del año. Además, la región cuenta con una menor dependencia energética al no ser una comunidad exportadora neta, lo que le confiere cierta resiliencia ante la escalada de precios del petróleo. Sin embargo, el encarecimiento de los fletes y el transporte podría repercutir en el coste de los productos importados.
En cuanto al mercado laboral, el informe prevé la creación de 35.000 nuevos puestos de trabajo en los próximos años. No obstante, subraya la necesidad de mejorar la productividad, que actualmente se encuentra un 18% por debajo de la media española, para evitar un descenso del PIB per cápita. Los salarios en Canarias continuarán creciendo, habiendo superado la inflación el año pasado con un aumento del 5% en los convenios, frente al 3,5% nacional.
Finalmente, el estudio identifica desafíos estructurales como la vivienda, donde la brecha entre la creación de hogares y la construcción de nuevas residencias dificulta la contratación de personal. El desempleo de larga duración persiste, a pesar de la demanda de trabajadores en diversos sectores. La inversión en áreas clave como la generación de energía eléctrica también se presenta como una prioridad para el desarrollo futuro de las Islas Canarias.




