Un ingeniero aeronáutico de unos 60 años resultó gravemente herido este fin de semana en el Aeropuerto de Manchester. El suceso ocurrió cuando el operario realizaba inspecciones previas al despegue de una aeronave de la compañía Jet2 con destino al archipiélago canario, precipitándose desde una altura de 11 metros sobre el asfalto de la pista.
Los primeros informes indican que el trabajador, mientras realizaba tareas de mantenimiento en la cabina, abrió una de las puertas traseras del avión. Al parecer, creyó erróneamente que las escaleras de servicio ya estaban acopladas en ese lateral, cuando en realidad se encontraban en el lado opuesto. Al percatarse del vacío, intentó sujetarse, pero las fuertes ráfagas de viento que azotaban Manchester en ese momento lo arrastraron al exterior.
Es afortunado de estar vivo.
A consecuencia del impacto, el ingeniero sufrió múltiples fracturas en extremidades superiores e inferiores, además de traumatismos craneales y torácicos. Los servicios de emergencia del aeropuerto actuaron de inmediato, estabilizando al herido antes de su traslado urgente a un centro hospitalario cercano. Aunque su recuperación será larga, el equipo médico se muestra optimista sobre su evolución tras varias intervenciones quirúrgicas.
El incidente provocó la suspensión inmediata de las operaciones de la aeronave y la cancelación del vuelo a Tenerife programado para el sábado. Los pasajeros fueron informados de la situación mientras la zona era acordonada. Jet2 ha emitido un comunicado confirmando que el accidentado es empleado de una empresa de mantenimiento externa y colabora con las autoridades para esclarecer las causas del suceso. Se ha iniciado una investigación de seguridad aérea para determinar posibles fallos en los protocolos o si las condiciones de viento excedían los límites de seguridad.




