La victoria del CD Tenerife no solo se gestó en el terreno de juego, sino que comenzó mucho antes, con una impresionante muestra de apoyo por parte de su afición. Horas antes del pitido inicial, cientos de seguidores se dieron cita en los aledaños del Estadio Heliodoro Rodríguez López para aclamar a cada uno de los integrantes del equipo.
El recibimiento, organizado por las peñas, convirtió la llegada de los jugadores en un desfile de bufandas, banderas y camisetas blanquiazules. Desde los titulares hasta los suplentes, pasando por los canteranos y los lesionados, todos los futbolistas recibieron el aliento incondicional de una multitud entregada.
“"Quiero daros las gracias por todo esto que estáis haciendo."
Entre los más ovacionados se encontraban el portero, un delantero clave apodado cariñosamente “papá” por la grada, y un joven jugador que reaparecía tras una intervención de urgencia, mostrando su compromiso al asistir con muletas. La atmósfera festiva, con 13.399 espectadores en el estadio, presagiaba la inminente celebración del ascenso a la Hypermotion, que podría concretarse en las próximas semanas.




