Venezolanos en Canarias rechazan el llamado de Delcy Rodríguez a regresar

La comunidad venezolana en las islas, especialmente en Tenerife, muestra escepticismo ante la invitación oficial, citando la persistente crisis económica.

Billetes de bolívares venezolanos y dólares estadounidenses apilados, con un mapa borroso de las Islas Canarias de fondo.
IA

Billetes de bolívares venezolanos y dólares estadounidenses apilados, con un mapa borroso de las Islas Canarias de fondo.

La comunidad venezolana en Canarias ha expresado su rechazo a la invitación de la vicepresidenta Delcy Rodríguez para que regresen a su país, argumentando que las condiciones económicas y sociales no han mejorado lo suficiente.

La reciente invitación de la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, a la diáspora para que retorne a su nación ha provocado una fuerte reacción entre los venezolanos residentes en el extranjero. A pesar de las promesas de un país “más seguro” y el reconocimiento de “errores del modelo chavista”, el ejecutivo busca repatriar a los más de ocho millones de emigrados. Sin embargo, para los casi 85.000 venezolanos que viven en Canarias, de los cuales más de 50.000 se concentran en Tenerife, la respuesta predominante es de escepticismo y cautela.
Máximo Díaz Estébanez, coordinador de Voluntad Popular de Venezuela en Canarias, ha sido una de las voces más representativas de este sentir en el archipiélago. En declaraciones a Herrera en COPE Tenerife, Díaz calificó a los portavoces del chavismo, incluida Delcy Rodríguez, de “demagogos” que “hacen gala de ciertos cambios que todavía están por materializarse”. Según su análisis, el llamado al retorno “va a tener muy poco alcance entre nuestros compatriotas”, quienes exigen garantías tangibles que vayan más allá de las consignas políticas.

"Ninguna persona va a volver a su país o cambiar de empleo para ganar menos dinero"

Máximo Díaz Estébanez · Coordinador de Voluntad Popular de Venezuela en Canarias
El principal obstáculo, según Díaz, es puramente económico. La situación de la moneda venezolana y el poder adquisitivo son pruebas claras de que las condiciones no son adecuadas. Un informe reciente sitúa el coste de la cesta básica en Venezuela en unos 500 dólares, mientras que el ingreso real promedio es de 100 o 150 dólares, lo que hace inviable la vida en el país.
Los cambios en Venezuela desde la caída de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero han sido lentos. Díaz estima que no se ha generado “ni un 10 por 100 de lo necesario para que Venezuela se normalice”. Esta lentitud se debe a la complejidad de desmantelar una estructura de poder que el chavismo construyó durante 27 años, lo que requiere tiempo y una “inyección de dinero bastante considerable” para rescatar infraestructuras devastadas en servicios básicos.

"Solo se han producido el 10% de los cambios necesarios"

Máximo Díaz Estébanez · Coordinador de Voluntad Popular de Venezuela en Canarias
A pesar del levantamiento de sanciones y el restablecimiento de relaciones con la administración Trump, la oposición venezolana denuncia que “el aparato del chavismo permanece intacto”. Máximo Díaz matiza que se está produciendo un reajuste de poder, permitiendo que ciertas figuras se mantengan mientras otras han sido apartadas. Este proceso no está exento de tensiones, con un descontento social visible en las calles y protestas que han sido reprimidas con fuerza, alimentando la desconfianza de quienes observan desde la distancia.