Los controladores aéreos han reportado complicaciones en las maniobras de aterrizaje y despegue, lo que ha llevado a varias tripulaciones a ejecutar aproximaciones frustradas, conocidas como “go-around”, al no poder completar el aterrizaje de forma segura en el primer intento.
Como resultado, el control de tráfico aéreo ha implementado circuitos de espera para gestionar el flujo de aeronaves en el espacio aéreo de la Isla, buscando mantener la seguridad operativa.
Ante la persistencia de los problemas climáticos, algunos vuelos han sido redirigidos a aeropuertos alternativos. Siguiendo los protocolos de seguridad aérea, la mayoría de estos aviones se han dirigido al Aeropuerto de Tenerife Sur para asegurar el desembarque de los pasajeros.
Se aconseja a los viajeros con vuelos programados para las próximas horas que consulten el estado de sus trayectos directamente con sus compañías aéreas o a través de los canales de información de Aena, ya que los retrasos y desvíos podrían alterar la programación vespertina.




