La entidad deportiva de Gran Canaria se prepara para anunciar el regreso de un jugador que ya defendió sus colores entre 2017 y 2019. Esta incorporación busca dar un impulso crucial para consolidar la salvación en una temporada que ha sido particularmente desafiante para el club.
El pívot, de 2,17 metros de altura y 33 años, vuelve a la isla tras una trayectoria que lo llevó por diversas ligas europeas y asiáticas. Durante su anterior etapa con el equipo, promedió 8 puntos, 5,7 rebotes y 11 de valoración, dejando un rendimiento notable en la cancha.
“"Un último impulso para consolidar la salvación en una temporada más que compleja para el club, echando mano a un viejo conocido del club que dejó un más que solvente rendimiento en la isla."
El jugador, que inició su carrera en la cantera del USK Praga y debutó con el primer equipo en la temporada 2009-2010, cuenta con experiencia en la liga española, habiendo pasado por equipos como el Cajasol de Sevilla y el CB Estudiantes antes de su primera etapa en Gran Canaria. Su última experiencia en España fue con el Monbus Obradoiro en la campaña 2024-2025.
Además de esta incorporación, el equipo también está pendiente del posible debut de otro de sus recientes refuerzos, un base, que podría estrenarse este domingo en el Palau Blaugrana frente al Barça. La presentación oficial de este último jugador ante los medios está prevista para el próximo lunes.




