El equipo grancanario logró la revancha de la derrota sufrida la temporada anterior, culminando un torneo donde demostraron su fortaleza. En las rondas previas, los jóvenes luchadores de Gran Canaria vencieron a La Palma por 12-9 y a El Hierro por 12-2, mostrando un dominio claro.
Las semifinales fueron más disputadas, enfrentándose a Fuerteventura en un encuentro que llegó al empate a 11 luchas. Fue en este momento crucial cuando un luchador destacado del equipo grancanario se hizo grande, logrando la tercera agarrada decisiva que aseguró el pase a la final.
El choque fue tremendamente igualado con empates constantes desde el principio hasta el 6-6.
La final contra Tenerife mantuvo la tensión con constantes igualadas hasta el 6-6. Aunque los grancanarios lograron una ventaja de 8-6, los tinerfeños remontaron hasta el 8-9. Un luchador del Santa Rita fue clave al superar a un puntal visitante, poniendo el marcador en 10-9.
Finalmente, dos luchadores del Bediesta aseguraron la victoria. Uno de ellos dejó fuera de brega a un oponente con un toque por detrás, y el otro, en una actuación estelar, finiquitó la lucha con una pardelera, sellando el 12-9 definitivo. Este triunfo pone fin a una racha de dominio tinerfeño y recupera un título que Gran Canaria no conseguía desde antes de la pandemia.




