El estudio, realizado a bordo del buque oceanográfico Ángeles Alvariño, se centró en dos remolinos mesoescalares situados al sur de El Hierro. Estas enormes estructuras oceánicas verticales, que pueden alcanzar decenas de kilómetros de diámetro, fueron muestreadas hasta 1.200 metros de profundidad para analizar la presencia y tipo de microplásticos.
Los hallazgos revelan que ambos remolinos concentraban hasta tres veces más microplásticos en sus primeros 200 metros que las aguas circundantes. Se observó que los remolinos anticiclónicos (sentido horario) retenían principalmente fragmentos de plástico, mientras que los ciclónicos (sentido antihorario) acumulaban fibras, lo que se relaciona con la teoría de los remolinos coherentes.
Este trabajo, publicado en la revista Scientific Reports del grupo Nature, valida el uso de un teorema matemático para comprender la distribución vertical de los contaminantes plásticos. Los resultados son relevantes para la gestión ambiental y la conservación marina en Canarias, una zona de alta biodiversidad y vulnerabilidad.
El equipo de investigación incluyó a científicos del grupo OFYGA y del IU ECOAQUA de la ULPGC, del Centro Oceanográfico de Canarias y de la Universidad de Miami. El proyecto contó con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el Instituto Español de Oceanografía – CSIC, Promotur Turismo de Canarias y los Fondos Next Generation de la Unión Europea.




