La inclusión moderada de micoproteína, obtenida del hongo Paecilomyces variotii, en las dietas de destete de larvas de dorada contribuye a mejorar el crecimiento y la supervivencia de estos peces. Además, potencia su capacidad de respuesta frente a enfermedades bacterianas, según revela un estudio del Instituto Universitario ECOAQUA de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Los resultados abren nuevas perspectivas para el desarrollo de piensos más sostenibles en acuicultura, reduciendo la dependencia de la harina de pescado.
El estudio, publicado en la revista científica Fish and Shellfish Immunology, evaluó el potencial de la micoproteína producida a partir del hongo filamentoso Paecilomyces variotii. Este hongo, de alto valor nutricional, se obtiene de subproductos y desechos de la industria maderera y de celulosa, presentándose como un ingrediente alternativo en la alimentación larvaria de la dorada. Esta especie es un pilar de la acuicultura marina mediterránea y un recurso económico clave para Canarias y España.
La investigación aborda el desafío de encontrar fuentes proteicas sostenibles para sustituir la harina de pescado en la acuicultura, sin afectar la salud de los animales. La creciente demanda mundial de alimentos acuáticos y la necesidad de reducir la presión sobre los recursos pesqueros impulsan la búsqueda de ingredientes alternativos con menor impacto ambiental.
El equipo científico diseñó cuatro dietas experimentales. Durante 18 días, 18.000 larvas de dorada de 28 días de edad fueron alimentadas con estos piensos en las instalaciones de ECOAQUA. Se analizaron parámetros de crecimiento, supervivencia, composición corporal, salud intestinal y hepática, así como la respuesta inmunitaria frente a la bacteria Vibrio anguillarum.




