El pequeño ha vuelto a Gran Canaria después de un largo periodo de lucha contra la enfermedad, que incluyó meses de tratamiento intensivo en Madrid. Su padre ha compartido la emotiva historia, resaltando el papel crucial de la solidaridad en la recuperación de su hijo.
“"Una persona anónima desde Polonia ha decidido donar la médula 100% compatible con mi hijo, y gracias a él, hoy mi hijo está vivo."
Este gesto altruista ha sido fundamental para que el niño pueda iniciar una nueva etapa. Su padre ha enfatizado la importancia de la donación de médula, desmintiendo mitos y explicando que el proceso es sencillo y seguro, similar a una donación de sangre.
A pesar de la alegría por su regreso, el camino hacia la recuperación total aún presenta desafíos. El niño padece secuelas del tratamiento, como necrosis, osteoporosis y microfracturas. Además, la familia se enfrenta a la burocracia para que la administración canaria autorice el inicio de su rehabilitación en Vecindario.
“"Donar médula salva vidas, y te lo dice uno que está pasando por eso. No es un lema superbonito para quedar bien en la radio, no es un eslogan, es una realidad, y esta realidad la vivimos nosotros en nuestras propias carnes."
El tratamiento del niño finalizó el 25 de diciembre, y deberá esperar seis meses para completar su cuadro de vacunación antes de reincorporarse al colegio en septiembre para cursar cuarto de primaria. A pesar de la espera, ya ha podido reencontrarse con sus compañeros.