Respaldo al Plan Insular sobre Adicciones en La Gomera con énfasis en su ejecución

Una formación política apoya la aprobación inicial del plan, pero exige prioridades claras y respaldo presupuestario para su éxito.

Imagen genérica de un micrófono en un podio durante una reunión política.
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Imagen genérica de un micrófono en un podio durante una reunión política.

Una formación política de La Gomera ha expresado su apoyo a la aprobación inicial del Plan Insular sobre Adicciones, enfatizando la importancia de una implementación efectiva y un seguimiento riguroso para abordar esta problemática social.

El portavoz de la formación y consejero insular ha valorado positivamente la aprobación inicial del Plan Insular sobre Adicciones de La Gomera, que fue debatido y aprobado en el pleno ordinario del Cabildo celebrado el 4 de mayo de 2026. Ha subrayado que este documento es fundamental, ya que llega después de años sin una planificación adecuada en esta área.
El consejero recordó que su formación ya había impulsado una moción en enero de 2024 para la creación de este plan, ante la necesidad evidente de una herramienta seria que permitiera abordar de manera estructurada una problemática que afecta directamente a las familias de la isla.
El documento aprobado se caracteriza por un enfoque integral, participativo y técnicamente sólido, incorporando aspectos clave como la doble insularidad y la perspectiva de género. Además, se estructura en áreas estratégicas que van desde la prevención y sensibilización hasta la atención integral y la coordinación institucional.

"El plan contiene un amplio catálogo de acciones, pero carece de una definición clara de prioridades, de un calendario concreto y, especialmente, de un respaldo presupuestario detallado que garantice su desarrollo."

el portavoz de la formación · consejero insular
Asimismo, el portavoz ha resaltado la gravedad del diagnóstico que sustenta el plan, el cual refleja una preocupante normalización del consumo, edades de inicio cada vez más tempranas y una baja percepción del riesgo, especialmente entre la población joven. Esta situación exige respuestas firmes, coordinadas y sostenidas en el tiempo.
La formación insiste en que el éxito del plan dependerá más de su capacidad de ejecución real que de su diseño. Por ello, apela a una coordinación efectiva entre las administraciones y a un seguimiento político constante. Si se aplica con dinamismo, recursos y participación activa, puede convertirse en una herramienta útil para ordenar y reforzar las políticas públicas en materia de adicciones en la isla; de lo contrario, corre el riesgo de quedar en papel mojado.