Esta iniciativa surge tras el concurso de concurrencia competitiva resuelto en febrero, donde a la empresa no se le permitió instalar nuevos equipos. La Consejería de Transición Ecológica ha puesto a disposición pública las solicitudes de autorización administrativa, según lo publicado en el Boletín Oficial de Canarias.
Las centrales afectadas por estas inversiones son Punta Grande en Lanzarote, Barranco de Tirajana y Jinámar en Gran Canaria, Los Guinchos en La Palma y Granadilla en Tenerife. Cabe recordar que el Gobierno de Canarias, tras la resolución del concurso, tiene la intención de cerrar dos centrales de Endesa en Fuerteventura y Tenerife.
La mayor parte de la inversión, 30,6 millones de euros, se destinará a la central de Barranco de Tirajana para alargar la vida útil de tres turbinas de gas y otras mejoras. Le sigue la central de Granadilla de Abona, con 24,1 millones de euros, enfocados en la mejora de dos turbinas de gas para asegurar su operación fiable a largo plazo, sin aumentar la potencia ni la generación.
En Punta Grande (Lanzarote), se invertirán 6,2 millones en una turbina de gas. La central de Los Guinchos (La Palma) recibirá 4,5 millones para la renovación de componentes, y Jinámar (Gran Canaria) destinará 3,9 millones a la actualización de dos turbinas de gas. Ninguno de estos proyectos requiere evaluación de impacto ambiental.




