Empresa no puede reparar solárium de Santa Águeda por estar en dominio público

La compañía, que invirtió en el paseo, solicitó una concesión en 2022 sin obtener respuesta de las autoridades.

Imagen de un solárium de madera dañado junto al mar.
IA

Imagen de un solárium de madera dañado junto al mar.

Una empresa privada ha declarado que no puede reparar el solárium anexo al paseo de Santa Águeda, en El Pajar, debido a que la zona afectada se encuentra en suelo de dominio público, bajo la competencia de la Dirección General de Costas.

La compañía, que gestiona un club de playa cercano, ha sido instada por el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana a reparar los daños causados por la borrasca Therese. Sin embargo, la empresa argumenta que la parte dañada del entarimado está en dominio público marítimo-terrestre, lo que impide su intervención directa.
Ante esta situación y el riesgo que el estado actual del solárium representa para la seguridad de las personas, el consistorio ha ordenado a la Policía Local el precinto de las plataformas de madera.
La entidad privada recuerda que invirtió más de 2 millones de euros en la construcción de este paseo, que conecta El Pajar con la desembocadura del barranco de Arguineguín desde 2020. Inicialmente, las obras se realizaron sobre suelo de su propiedad.
Durante la ejecución del proyecto, la Demarcación de Costas, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, revisó el deslinde del dominio público marítimo-terrestre. Esta revisión, finalizada en febrero de 2022, incorporó al dominio público casi la totalidad del paseo, incluyendo el entarimado del solárium.
En abril de 2022, la empresa solicitó una concesión demanial gratuita por 75 años para gestionar este suelo, haciendo uso de sus derechos como antiguo propietario. Aunque la petición se dirigió inicialmente a Costas del Estado y posteriormente al Gobierno regional tras la transferencia de competencias en septiembre de 2022, no ha recibido respuesta en cuatro años. Esta falta de respuesta ha impedido a la empresa realizar el mantenimiento previsto.
La compañía considera que la responsabilidad del mantenimiento y la reparación de los daños debería recaer en la Dirección General de Costas. La empresa ya alertó a esta entidad el pasado 7 de abril sobre las afecciones del entarimado, basándose en un informe técnico que advertía del descalce de los micropilotes que sostienen las plataformas.