La investigación se inició a mediados de febrero, tras detectarse un notable aumento de robos en comercios de la zona. La concentración de los incidentes en un corto periodo y el uso de un mismo modus operandi, consistente en forzar la puerta de entrada y extraer el bombín, alertaron a las autoridades.
Las pesquisas policiales confirmaron la participación de un delincuente conocido en catorce de estos robos. En cuatro de ellos, contó con la colaboración de una mujer, quien realizaba labores de vigilancia mientras el hombre accedía a los locales.
En la mayoría de los casos, el objetivo principal era el dinero en efectivo, llegando incluso a sustraer cajas registradoras completas. También se llevaron varias tarjetas bancarias, cuyo uso posterior por parte de los investigados en diversos establecimientos de la zona fue acreditado.
“"La concentración de los hechos en un breve periodo de tiempo y la coincidencia en el tipo de local, fue especialmente relevante el empleo del mismo modus operandi en todos los robos, el forzamiento de la puerta de entrada con extracción del bombín."
Una vez identificados los presuntos autores y recabadas las pruebas necesarias, se organizó un dispositivo policial que culminó con las detenciones el pasado martes 30 de marzo. Los detenidos fueron puestos a disposición judicial, pero tras su puesta en libertad, cuatro días después se les vinculó con cinco nuevos robos de idéntica naturaleza.
Ante esta situación, los agentes procedieron a una segunda detención, interviniéndoles una caja fuerte que acababan de sustraer de uno de los establecimientos. Tras ser nuevamente presentados ante la autoridad judicial, se decretó prisión para uno de ellos.




