La embarcación inició su maniobra de desamarre a las 19:00 horas (hora canaria) del lunes, tal como estaba previsto, y diez minutos después ya había abandonado las instalaciones portuarias del sur de Tenerife. Se estima que el viaje hasta Róterdam durará aproximadamente cinco días, donde las autoridades se encargarán de un fallecido que aún permanece a bordo.
Durante la mañana del lunes, el crucero realizó operaciones de repostaje y avituallamiento en el mismo dique del puerto tinerfeño, preparándose para su travesía de retorno.
El Hondius había comenzado su expedición polar de 46 días el 20 de marzo desde Ushuaia, Argentina, con 149 pasajeros de 23 nacionalidades, con destino a Canarias. El 11 de abril se registró el primer fallecimiento de un pasajero neerlandés de 70 años, cuyos síntomas de fiebre se manifestaron el 6 de abril. Su cuerpo fue desembarcado en la isla de Santa Elena, junto a su esposa, quien posteriormente falleció por hantavirus el 26 de abril en Johannesburgo.
Un día después, el 27 de abril, un pasajero británico enfermó gravemente, confirmándose hantavirus. El 2 de mayo, otra pasajera falleció, y su cuerpo permanece en el barco, lo que llevó a alertar a la Organización Mundial de la Salud sobre el brote. Ese mismo día se confirmó que las tres muertes fueron causadas por la cepa Andes del hantavirus.
El 3 de mayo, el MV Hondius llegó a Cabo Verde, pero las autoridades le negaron la entrada al puerto por motivos de seguridad. Fue entonces cuando la OMS solicitó a España que interviniera. A pesar de la negativa inicial del Gobierno de Canarias, y con la autorización del Gobierno central, el buque atracó en la madrugada del 10 de mayo en el puerto industrial de Granadilla de Abona, Tenerife, para el desembarco de los afectados.




