El operativo para evacuar a parte de los 28 pasajeros que regresarán a Países Bajos se ha visto afectado por el repentino aumento de la intensidad del viento. Esta situación ha provocado que el buque MV Hondius gire sobre sí mismo, complicando las maniobras de aproximación y desembarque.
A pesar de la llegada de vehículos de la UME para el traslado, los pasajeros no han podido desembarcar de inmediato. Un remolcador ha tenido que intervenir para estabilizar el MV Hondius y permitir que la evacuación se realice de forma segura.
El crucero llegó a aguas de Tenerife el pasado domingo, tras varios días de seguimiento debido al brote de hantavirus. Desde entonces, ha permanecido fondeado en las cercanías de Granadilla, donde se ha implementado un dispositivo sanitario y logístico para trasladar a los viajeros en grupos hacia sus vuelos de repatriación.
Las primeras evacuaciones se llevaron a cabo el domingo, utilizando embarcaciones auxiliares para trasladar a los pasajeros a tierra y, posteriormente, al aeropuerto. Los 14 ciudadanos españoles a bordo fueron derivados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid, donde permanecen aislados y bajo vigilancia sanitaria, con una cuarentena que podría extenderse hasta 42 días.




