El astillero Astican, un referente en el sector de la reparación naval en España y con sede en el Puerto de Las Palmas, recibirá la Medalla de Oro de la ciudad. Esta distinción reconoce la contribución de la empresa al desarrollo industrial, su compromiso con la sostenibilidad y la innovación, así como su labor en la formación y creación de empleo.
Germán Suárez, presidente de Astican, calificó el galardón como "el mejor reconocimiento" para la empresa. Destacó que este honor llega en un momento de "mucha carga de trabajo" para la compañía y para el sector naval a nivel global, con instalaciones "prácticamente llenas".
Suárez añadió que los astilleros con buena reputación están experimentando una alta demanda, tanto en reparaciones y transformaciones navales como en construcción. Subrayó el enfoque actual en mejorar la sostenibilidad de los barcos y reducir la huella de carbono, mediante la introducción de combustibles alternativos y modificaciones en los buques.
Fundada en 1972, Astican se ha consolidado como un grupo con presencia en Gran Canaria, Santander y Panamá. En 2025, la facturación del grupo superó los 220 millones de euros, con más de la mitad generada en el Puerto de Las Palmas. La empresa prepara una inversión superior a los 30 millones de euros para ampliar y modernizar sus instalaciones.
La especialización en reparación naval, considerada más sostenible y rentable que la construcción, ha posicionado a Gran Canaria como un foco clave para el sector. En 2025, Astican ejecutó 120 proyectos en el Puerto de Las Palmas, de los cuales 80 fueron en seco y 40 a flote, demostrando el liderazgo de la sede grancanaria.
El astillero planea una expansión significativa, añadiendo 31.257,78 metros cuadrados de superficie terrestre y 25.031,33 metros cuadrados de lámina de agua. Esto incluirá la construcción de un nuevo muelle de 250 metros lineales y la ampliación del muelle actual a 496 metros, incrementando su capacidad operativa.
Además, Astican proyecta la instalación de 1.938 paneles fotovoltaicos en sus tejados para mejorar la eficiencia energética y reducir emisiones, con el objetivo de dejar de emitir 1.920 toneladas anuales de dióxido de carbono.




