El paso de la borrasca Therese en marzo pasado impactó significativamente en la infraestructura educativa de Canarias, afectando a 112 centros. La isla de Gran Canaria fue la más perjudicada, registrando 42 incidencias en colegios e institutos, seguida por Tenerife con 36, según el informe de la Consejería de Educación.
El consejero de Educación, Poli Suárez, comparecerá este martes en el Parlamento de Canarias para explicar la gestión de la situación, que también conllevó la suspensión de clases presenciales en varias islas por motivos de seguridad. Los daños más comunes incluyeron filtraciones, inundaciones y desperfectos estructurales como la caída de vallas y muros perimetrales, así como la rotura de puertas. Además, muchos centros vieron sus accesos restringidos debido al riesgo de desprendimientos en las carreteras cercanas.
Aún hay que actuar en varios centros, lo que no ha impedido el desarrollo normal de la actividad.
Otras islas también sufrieron el impacto de Therese: Fuerteventura reportó nueve centros afectados, mientras que Lanzarote, La Palma y La Gomera registraron ocho cada una. El Hierro fue la menos afectada con un único centro. En Gran Canaria, las filtraciones fueron el problema más extendido, afectando a escuelas como el CEIP Artenara, los colegios Maestro Félix Santana, Esteban Navarro Sánchez y Padre Collado en Telde, el CEE Marente en Santa María de Guía, el IES Guanarteme en la capital, el IES Faro de Maspalomas en San Bartolomé de Tirajana, y la EOI de Arucas.
Algunos centros, como el CEO Tejeda y el CEIP Cercado de Espino en San Bartolomé de Tirajana, tuvieron accesos restringidos por riesgo de desprendimientos, una situación que afectó exclusivamente al CEIP La Ladera en La Aldea de San Nicolás. Las inundaciones causaron daños en mobiliario y material en colegios como Los Llanetes en Valsequillo y Fernando León y Castillo en Telde. El IES Josefina de la Torre, en el sur de la isla, sufrió la anegación de su pabellón deportivo y el foso del ascensor, mientras que el CIFP de Telde experimentó roturas de tuberías y el CEE Román Pérez Déniz en la capital grancanaria, un corte de suministro eléctrico.




