Conductores que circulaban este domingo por la GC-1, en Las Palmas de Gran Canaria, han podido observar una notable mancha marrón sobre el mar, cerca de la Potabilizadora. La coloración, muy visible desde la autovía, ha generado inicialmente la sospecha de un vertido.
Sin embargo, el origen del fenómeno se encuentra en tierra firme. Una rotura en una tubería de agua en la zona del Tívoli está provocando que la arcilla y otros sedimentos del terreno sean arrastrados hacia el litoral. El agua de la avería remueve el material del suelo y lo transporta hasta la costa, donde termina dispersándose en el agua marina.
Este arrastre de arcilla en suspensión es lo que explica el intenso tono marrón que contrasta con el azul habitual del mar. La mancha ocupa una superficie considerable frente a la costa próxima a la Potabilizadora, captando la atención de quienes transitan por la zona.
Según la información disponible, la tonalidad no se debe a una mancha de hidrocarburos, sino al material terroso que el agua de la avería ha transportado hasta el mar.




