Cientos de beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV) podrían ver retirada esta ayuda si no comunican un cambio de domicilio a la Seguridad Social. El organismo recuerda que existen requisitos estrictos para mantener esta prestación, que ya beneficia a alrededor de 2,5 millones de personas en España.
La Seguridad Social enfatiza que el IMV se concede por unidad de convivencia y exige informar de cualquier modificación relevante en la situación familiar o residencial. Al mudarse, es necesario comprobar si la nueva suma de ingresos y patrimonio del hogar sigue cumpliendo los requisitos.
Una mudanza puede provocar la suspensión del IMV porque la convivencia con nuevas personas (pareja, padres, compañeros de piso) podría alterar el cálculo de la ayuda y exceder los límites establecidos. La administración puede suspender cautelarmente el pago para evitar cobros indebidos.
La normativa exige informar de las modificaciones, incluido el cambio de residencia, en un plazo máximo de 30 días naturales. No hacerlo puede paralizar temporalmente el expediente hasta que se aporte la documentación necesaria y se revise la situación.
Si la ayuda queda suspendida, el afectado debe acreditar su nueva residencia con documentos como el certificado de empadronamiento. Una vez revisado el expediente y confirmados los requisitos, la prestación puede reactivarse, incluso con efectos retroactivos.
Entidades sociales señalan que muchas incidencias del IMV son administrativas, como retrasos en empadronamientos o dificultades para realizar trámites online. Por ello, se recomienda adelantar gestiones si se planea un cambio de residencia para no interrumpir el cobro de esta ayuda esencial.




