Tras más de dos décadas sin avances significativos, la neurología celebra la aparición de dos medicamentos capaces de ralentizar el deterioro cognitivo en pacientes con alzhéimer, aunque su acceso se ve limitado por la falta de financiación pública.
La comunidad neurológica, especialmente en Canarias, está haciendo un llamamiento urgente para que el Ministerio de Sanidad incluya en la financiación pública los nuevos tratamientos contra el alzhéimer. Estos fármacos representan el mayor avance en dos décadas para combatir la enfermedad, ofreciendo una esperanza real para ralentizar su progresión.
Un especialista del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, en Las Palmas de Gran Canaria, ha subrayado que el principal obstáculo actual es la financiación. A pesar de que las moléculas Lecanemab y Donanemab han demostrado su capacidad para retrasar el deterioro cognitivo en fases iniciales, el Sistema Nacional de Salud mantiene bloqueado su acceso.
“"El principal problema que estamos encontrando ahora mismo es la financiación."
Estos medicamentos actúan sobre la proteína amiloide, asociada al desarrollo del alzhéimer, y han logrado reducir la progresión del deterioro hasta en un 30%. Aunque no ofrecen una cura, sí proporcionan un margen de tiempo valioso para los pacientes y sus familias, mejorando significativamente su calidad de vida.
“"Estamos ganando tiempo. A los 18 meses de tratamiento hablamos de unos tres meses de beneficio cognitivo, pero ya empiezan a aparecer datos a cuatro años que muestran entre nueve meses y un año de buena función cognitiva y funcional."
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) ya ha aprobado Lecanemab, pero la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha rechazado su financiación pública. Esta situación genera preocupación por la posible creación de una brecha de desigualdad, donde solo quienes puedan costearlo de forma privada tendrían acceso a estos tratamientos innovadores.