La Sanidad canaria ha decidido no adoptar la técnica de embolización de arterias geniculares (EAG), una intervención que prometía mejorar la calidad de vida de pacientes con artrosis de rodilla mediante la reducción de la inflamación y el dolor. Un estudio de viabilidad realizado por el Servicio Canario de Salud ha concluido que la evidencia sobre su efectividad es insuficiente para justificar su implementación en los centros sanitarios del archipiélago.
La artrosis de rodilla afecta a un porcentaje significativo de la población mayor de 60 años (35,8%) y también a adultos jóvenes (10,2% mayores de 20 años), causando inflamación, rigidez y dolor persistente que limita la movilidad y la calidad de vida. Los tratamientos actuales incluyen fármacos, ejercicios de movilidad e intervenciones quirúrgicas, pero la efectividad varía.
La EAG consiste en la introducción de microesferas de gelatina u otros compuestos reabsorbibles en los vasos sanguíneos anómalos de la rodilla, con el objetivo de bloquear el flujo sanguíneo y reducir la inflamación. Esta técnica se presentaba como una alternativa atractiva para pacientes que no responden a tratamientos farmacológicos o que desean evitar el reemplazo articular.
Sin embargo, los estudios analizados por el Servicio Canario de Salud mostraron resultados dispares. Algunos pacientes no experimentaron mejoras, mientras que otros solo percibieron un alivio leve o moderado. Ante esta variabilidad y la falta de evidencia concluyente, la Sanidad canaria considera que la efectividad de la EAG es limitada y no justifica su coste.
Por el momento, los profesionales sanitarios en Canarias continuarán aplicando los métodos de tratamiento ya aprobados, que incluyen rehabilitación, medicación y, en casos severos, la cirugía de reemplazo articular.




