Un equipo de la Alta Inspección de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias visitará la ermita para evaluar el estado de los murales. Esta visita responde a una petición del Cabildo de Gran Canaria, que solicita que se valore la posibilidad de iniciar un procedimiento sancionador contra el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. La causa es la presunta comisión de una infracción grave de la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias, derivada de daños graves al patrimonio por una posible omisión del deber de conservación.
Los murales, realizados por el pintor grancanario Jesús Arencibia con la técnica de encaústica sobre lienzos adheridos al muro, representan el martirio y la gloria de Santa Catalina de Alejandría. La obra ya estuvo en el pasado cubierta con cartelería comercial cuando la ermita se utilizó como tienda de souvenirs entre los años 60 y 70. Tras la recuperación para uso público bajo la alcaldía de Juan Rodríguez Doreste, los murales volvieron a su estado original.
Actualmente, el deterioro se atribuye principalmente a filtraciones de agua del tejado, que han causado sales y proliferación de hongos, afectando la capa pictórica, su color y la sujeción al muro. Desde julio de 2025, técnicos de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria han alertado sobre daños que consideran irreversibles en algunos puntos, estimando en un 2% la superficie de las telas con perjuicio irresoluble.
Los especialistas insulares se quejaron a partir de enero de 2026 de que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no había cumplido con sus obligaciones de presentar un proyecto arquitectónico para frenar la humedad, cambiar la climatización o elaborar un plan de actuación. Esto motivó la petición de sanción por parte del Cabildo, una propuesta que el consistorio capitalino discrepa, anunciando la redacción de un informe de contestación para justificar sus acciones de mantenimiento y conservación.
“"Los técnicos llevan advirtiendo del daño a los murales desde el año pasado y ahora vemos que todavía no se ha hecho nada."
La consejera del Partido Popular en el Cabildo de Gran Canaria, Pepa Luzardo, lamentó el deterioro irreversible de los murales, señalando también la responsabilidad del Cabildo. Anunció una interpelación al consejero de Presidencia, Teodoro Sosa, sobre la situación. Luzardo considera que el Cabildo ha incurrido en dejación de funciones y pide al Gobierno de Canarias que actúe de oficio, criticando la falta de acción a pesar de las advertencias técnicas desde el año pasado.
Se recuerda que en 2019, antes de la restauración de la ermita, se decidió proteger las pinturas con materiales de embalaje y aislamiento, siguiendo instrucciones de los especialistas del Cabildo, según informó en su momento el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Por otro lado, el portavoz de Coalición Canaria (CC) en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, David Suárez, solicitó la recuperación urgente del mural de Juan Guerra Hernández en la plaza de El Secadero II, obra de los años 80. Señaló que el mural es una seña de identidad del barrio y que su entorno, incluyendo la plaza, presenta deterioro y está vallado por desprendimientos, reclamando que se convierta en Bien de Interés Cultural (BIC).




