El Puerto de Las Palmas se ha consolidado como un importante hub marítimo en el Atlántico, un hecho que ha incrementado la carga de trabajo para la Capitanía Marítima, especialmente en operaciones de bunkering. El capitán marítimo, Ignacio Gallego, señala que, si bien el aumento del tráfico eleva la responsabilidad en materia de seguridad, el puerto exige "un plus de seguridad" mayor que otros en el Estado. La seguridad en la rada norte, destinada a barcos con mercancías peligrosas, se considera adecuada debido a su distancia y diseño. La Capitanía realiza inspecciones rigurosas, incluyendo el uso de tecnología satelital para detectar posibles vertidos ilegales, y ha impuesto sanciones por incumplimientos normativos, aunque los casos de contaminación grave son escasos.
Respecto a la polémica llegada del buque 'Hondius', Gallego defiende que la actuación de las autoridades fue "correcta y ágil". Inicialmente, el buque había comunicado de manera extraoficial su intención de atracar en Las Palmas, pero la decisión final de trasladarlo a Granadilla, en Tenerife, se basó en criterios técnicos y sanitarios, como la disponibilidad de una unidad específica para contagios en el Hospital de La Candelaria. Gallego enfatiza que la aseguradora del buque prefería Las Palmas por su logística, pero la seguridad y la salud pública primaron. Subraya que Canarias es considerada un hub de primer nivel para responder a situaciones marítimas complejas, lo cual es motivo de orgullo.
La Capitanía Marítima supervisa de cerca las operaciones de bunkering, inspeccionando las gabarras y exigiendo planes interiores marítimos para minimizar riesgos de contaminación. Aunque el bunkering en sí mismo apenas contamina, se investigan otras fuentes como vertidos ilegales o incidentes diarios. En 2025, se registraron 152 denuncias y 107 sanciones, incluyendo cuatro por contaminación y tres por basuras. En lo que va de 2026, las cifras son de 48 denuncias, una de contaminación y tres de basuras, generalmente de pequeña magnitud, pero sujetas al principio de "quien contamina paga", con garantías que pueden alcanzar los 10.000 euros.
Gallego también aborda la "picaresca" en el sector pesquero y los problemas de registro de bandera en algunos buques que buscan eludir normativas. Destaca la buena relación y coordinación con otras administraciones, calificándola como una de las mejoras más notables durante su gestión. La capacidad de Canarias para gestionar situaciones de riesgo, como la del 'Hondius', reafirma su estatus como región europea de primer nivel y un punto estratégico para la seguridad marítima internacional.




