La fortaleza grancanaria, considerada la más antigua de Gran Canaria, se une así a la prestigiosa serie filatélica de Correos. Esta iniciativa busca poner en valor el papel del Castillo de La Luz en la defensa atlántica de la Corona de Castilla y su relevancia como símbolo de la historia marítima del Archipiélago. La emisión también pretende difundir el legado cultural de esta construcción histórica.
El Castillo de La Luz, cuya ubicación coincide con la fundación del Real de Las Palmas en junio de 1478, es la fortaleza defensiva más antigua de Gran Canaria. Su estructura primigenia, de factura medieval, se desarrolló en tres fases constructivas. La edificación inicial consistía en un recinto cuadrangular de tres plantas, al que se sumó una barrera artillera en 1547 y, finalmente, la muralla exterior en 1563. A mediados del siglo pasado, el castillo fue declarado Bien de Interés Cultural.
Tras diversas propuestas a finales del siglo XX, se optó por su reconversión en espacio museístico. El proyecto de readaptación, a cargo de los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, se inauguró en enero de 2014. Durante la restauración, se descubrieron partes de la construcción primitiva que habían permanecido ocultas durante cinco siglos. La remodelación incorporó materiales como el acero corten, el hormigón blanco y la caliza blanca, reforzando el valor de los muros históricos.
Desde 2015, el espacio es sede de la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino. La emisión del sello por parte de Correos subraya la importancia del Castillo de La Luz en las conexiones históricas entre Europa, África y América.




