La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, ha endurecido sus críticas contra el Gobierno de Canarias, acusándolo de "pasividad" en la tramitación de la petición para que la ciudad sea declarada zona de mercado residencial tensionado. Esta medida permitiría topar los precios del alquiler y facilitar el acceso a la vivienda.
El Ayuntamiento capitalino lleva intentando desde mayo de 2024 que el Gobierno autonómico admita a trámite esta solicitud, conforme a la Ley por el Derecho a la Vivienda. Tras una primera remisión a principios de 2025 y una respuesta negativa del Gobierno canario en noviembre alegando incumplimiento de requisitos, el Ayuntamiento volvió a presentar la documentación en febrero de 2026, y aún espera respuesta.
"Lo cierto es que a día de hoy, casi año y medio después, todavía el Gobierno de Canarias no ha admitido a trámite el expediente", lamentó Darias, cuestionando si la ciudadanía "no merece la atención del Gobierno de Canarias para mejorar su vida". La alcaldesa considera que la ciudad merece una respuesta "que tenga que ver con la necesidad de esta gente y no porque el gobierno de la ciudad sea de otro signo".
Esta reacción surge tras las declaraciones del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en el Parlamento regional, donde sugirió que la declaración de zona tensionada no serviría de nada. Darias atribuye este convencimiento a que "no creen en la medida", extendiendo la crítica al consejero de Vivienda, Pablo Rodríguez.
La regidora socialista enfatizó que "no es una cuestión de fe, es una cuestión de derechos, es una cuestión de aplicación de la ley de vivienda". Aseguró que el Ayuntamiento ha realizado su trabajo y aportado un "informe riguroso", pero aún así, el expediente no ha sido admitido a trámite.
Darias adelantó que se debe dejar claro "qué fuerzas políticas quieren mejorar la vida de la ciudadanía y quiénes no". Señaló que "fuerzas políticas, que tienen nombre y apellidos, que forman parte del Gobierno de Canarias" no quieren "oír hablar de zona tensionada" y, por ende, "no quieren ver la posibilidad de que a las familias de Las Palmas de Gran Canaria se les rebaje el alquiler".
La alcaldesa exigió que se dé a la capital grancanaria la oportunidad que han tenido otras ciudades españolas como Bilbao, Barcelona, Donostia, Vitoria, A Coruña o Pamplona. "Otras ciudades han dicho que se producen mejoras cuando se topan los precios del alquiler", afirmó, aunque admitió que "a la vista de las declaraciones, todo indica que no" se logrará en Las Palmas de Gran Canaria. "Yo no voy a bajar los brazos. Yo voy a seguir exigiendo una respuesta", concluyó.




