La intervención, liderada por la UDYCO de Las Palmas, ha permitido incautar 350 kilogramos de sustancia estupefaciente. Según los datos recabados, la red utilizaba una infraestructura logística para distribuir la droga entre las islas, camuflando los paquetes entre cajas de hortalizas, concretamente piñas de millo, para evitar ser detectados durante los traslados.
El entramado criminal, con base en Gran Canaria, empleaba furgonetas de alquiler para sus desplazamientos marítimos y terrestres, buscando dificultar el seguimiento policial. La investigación ha revelado que la droga procedía de Marruecos y era introducida en el circuito de distribución interinsular mediante empresas del sector logístico.
Además de la droga, los agentes han intervenido diversos vehículos y material empleado para la preparación de los envíos. El perjuicio económico causado a la organización se estima en 700.000 euros. Los detenidos han sido puestos a disposición de la autoridad judicial, que ha decretado su ingreso en prisión.




