El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, en un laberinto urbanístico por gasolineras

La corporación municipal busca una solución a las resoluciones contradictorias sobre el convenio de 2015 con una empresa energética.

Fachada de un ayuntamiento canario con balcón y luz solar.
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Fachada de un ayuntamiento canario con balcón y luz solar.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se encuentra inmerso en una compleja situación urbanística, buscando una salida a las resoluciones judiciales contrapuestas que afectan un convenio de 2015 con una empresa energética para la reubicación de estaciones de servicio.

La reordenación de estaciones de servicio en Las Palmas de Gran Canaria ha sumido al departamento de Urbanismo en un intrincado proceso. El consistorio analiza cómo resolver el conflicto originado por un acuerdo firmado en 2015 con una compañía de hidrocarburos, que fue posteriormente impugnado en 2022 por otra empresa del sector.
Este conflicto se centra en la reubicación de dos estaciones de servicio en favor de la primera empresa, a cambio de un terreno situado en la parte trasera del cementerio de Vegueta. La controversia se agudizó con la intención de la segunda empresa de instalar una gasolinera en la vía que conduce al cementerio de San Lázaro, justo frente al solar donde la primera empresa planeaba su propia instalación.

"El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está estudiando la situación porque es un asunto muy complicado."

el concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda
La complejidad del caso radica no solo en los múltiples procedimientos judiciales en curso, sino también en la existencia de dictámenes contradictorios. Un reciente informe del Consejo Consultivo de Canarias, que exige la anulación del convenio de 2015 y toda la operación de intercambio de parcelas, choca frontalmente con dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) que validaron tanto el acuerdo inicial como la modificación del planeamiento urbanístico impulsada por el consistorio.
La operación urbanística incluía la construcción de un tanatorio, un crematorio, una cafetería y nuevos aparcamientos en el entorno del cementerio de San Lázaro. Para ello, se preveía la expropiación de un solar propiedad de la segunda empresa y la cesión de otro terreno a la primera, inicialmente de uso deportivo, para su estación de servicio.
El origen de esta situación se remonta a la necesidad municipal de liberar el terreno detrás del cementerio de Vegueta para facilitar una salida a la avenida marítima, crucial para la zona de la Ciudad de la Justicia. El acuerdo original con la primera empresa implicaba un intercambio de parcelas y una compensación económica.
Sin embargo, uno de los solares previstos para la reubicación no pudo ser utilizado debido al rechazo vecinal y al trazado de la MetroGuagua. Esto llevó a una adenda al convenio inicial en 2022, modificando la ubicación del solar y añadiendo un pago adicional por parte de la empresa energética. La situación actual presenta el desafío de conciliar la posible nulidad del convenio original con la validez de su adenda.
El Ayuntamiento explora ahora la posibilidad de modificar el procedimiento para la obtención del terreno en la trasera del cementerio de Vegueta, posiblemente mediante una expropiación, aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva. La corporación es consciente de que cualquier resolución final será probablemente recurrida por alguna de las partes implicadas.