La actuación, que cuenta con el respaldo del Consejo de Gobierno, tiene como objetivo principal optimizar el rendimiento energético del complejo sanitario. Esta medida busca reducir tanto el impacto ambiental derivado de su actividad como los costes operativos asociados al mantenimiento de las instalaciones.
El proyecto será financiado a través del Servicio Canario de la Salud y contará con el apoyo económico de la Unión Europea mediante el Programa Canarias Feder 2021-2027. La intervención contempla la sustitución de las ocho enfriadoras actuales por un sistema de tecnología agua-agua con disipadores.
Además de la renovación de los equipos, se implementará un sistema de control centralizado inteligente. Esta herramienta permitirá gestionar de forma automatizada el funcionamiento de toda la red térmica, garantizando un consumo más eficiente y una mejora en la calidad del servicio prestado a los usuarios.
El proceso de licitación se llevará a cabo mediante un procedimiento abierto y ordinario. Una vez se formalice la adjudicación de las obras, el plazo estimado para completar la ejecución de los trabajos es de doce meses.




