De festivales en Canarias a la militancia yihadista: el caso de un exletrista de Tinariwen

Un antiguo miembro de la banda maliense Tinariwen, que actuó en el Womad de Las Palmas de Gran Canaria, se ha convertido en líder de una filial de Al Qaeda.

Imagen genérica de un festival de música al aire libre con una multitud animada.
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Imagen genérica de un festival de música al aire libre con una multitud animada.

La trayectoria de un antiguo letrista e integrante de la formación musical maliense Tinariwen, que actuó en el festival Womad de Las Palmas de Gran Canaria, ha dado un giro radical al convertirse en cabecilla de una de las filiales de Al Qaeda.

El músico, que fue letrista e integrante de la banda Tinariwen, un grupo que se presentó en el festival Womad de Las Palmas de Gran Canaria, ahora lidera una de las facciones más peligrosas de Al Qaeda. En 2009, el certamen canario destacó los ritmos africanos con esta agrupación de blues tuareg, reconocida con un Grammy y vinculada a figuras prominentes del rock.
En aquel entonces, Mali ya enfrentaba una creciente inestabilidad, con tensiones en el norte del país donde las demandas de grupos separatistas tuareg coincidían con la emergencia de organizaciones yihadistas. Este escenario de fragilidad institucional y conflicto armado ha escalado, culminando en una nueva ola de violencia la semana pasada, con ataques simultáneos en varias ciudades malienses por parte de grupos yihadistas y el Frente de Liberación de Azawad.

Los medios de comunicación canarios que anunciaban la actuación de Tinariwen en 2009 destacaban que, además de acercar la música del continente vecino, el grupo transmitiría mensajes de "esperanza y resistencia" para su pueblo.

Sin embargo, las letras del exletrista evolucionaron hacia ideas más extremistas. Actualmente, se ha consolidado como líder de una de las franquicias más letales de Al Qaeda, con el objetivo de expandir su control territorial en el norte y centro de Mali, debilitar al Estado e imponer un modelo basado en su interpretación de la ley islámica.
A pesar de su pasado musical, el avance de los grupos yihadistas que lidera ha resultado en la prohibición total de la música en las áreas bajo su dominio. Esta situación es particularmente grave en un país considerado un referente musical en África, con una rica tradición y numerosos artistas de renombre internacional.
Originario de la tribu ifoghas y de la región de Kidal, en el norte de Mali, el líder yihadista comenzó a distanciarse de la música a finales de los años 90 debido a un giro religioso. La ciudad de Kidal fue uno de los focos de los ataques de la semana pasada, lo que llevó a los separatistas tuareg a tomar el control de la ciudad y a la retirada de las fuerzas militares rusas, desplegadas a través del Africa Corps.