La puesta en marcha de un servicio de grúas para la rápida retirada de vehículos accidentados o averiados en la autovía del sur (GC-1) no se iniciará este verano, contrariamente a lo anunciado a principios de año por la comisión interinstitucional encargada de mitigar los atascos en la principal carretera de Gran Canaria. En el mejor de los escenarios, el servicio no estará operativo antes del último trimestre del año.
La estrategia para disminuir la duración e intensidad de las congestiones vehiculares derivadas de la presencia de coches averiados o siniestrados en la calzada de la GC-1 consiste en que la prestación sea asumida directamente por grúas de la empresa pública Sagulpa, dependiente del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Esta opción se ha elegido para evitar los retrasos inherentes a un proceso de licitación externa.
Para facilitar esta transición, la Consejería de Movilidad Sostenible del Cabildo está tramitando la conversión de Sagulpa en un medio propio de la corporación insular. Este proceso, que requiere la aprobación del Consejo de Gobierno Insular, no se completará antes de septiembre.
Adicionalmente, el consejero de Movilidad Sostenible, Teodoro Sosa, ha indicado que la propuesta de que Sagulpa gestione las grúas de retirada rápida en la GC-1 aún debe recibir la aprobación de la Dirección General de Tráfico, prevista para después del 8 de septiembre, festividad del Pino. También se espera obtener el consentimiento del sector de las grúas para asegurar su no oposición a la prestación directa del servicio por parte de Sagulpa.
Los detalles operativos del servicio, incluyendo el horario específico de las grúas, el tramo exacto de la GC-1 a cubrir y el número de unidades disponibles, permanecen aún por definir. Sin embargo, la intención es que el servicio se concentre en las horas punta de los días laborables.
La retirada rápida de vehículos de la autovía GC-1, independientemente de la intervención de las aseguradoras de los vehículos implicados, representaría un proyecto pionero, ya que no existe un servicio similar en otras vías del país. La necesidad de tal servicio se vio reflejada el pasado 13 de octubre, cuando un accidente múltiple que involucró a cinco vehículos en la GC-1 en sentido norte, a la altura de Telde, provocó una cola de más de nueve kilómetros. Las cuatro grúas movilizadas tardaron tres horas y nueve minutos en liberar el carril afectado, hasta las 11:42.




