La DGT, a través de sus canales oficiales, ha puesto el foco en la señal P-25, una de las que más dudas genera entre los usuarios de la vía. Esta señal, de forma triangular con borde rojo y fondo blanco, muestra dos flechas negras en sentidos opuestos, una hacia arriba y otra hacia abajo. Su función es advertir sobre un tramo de circulación en doble sentido, indicando que la vía cuenta con un carril para cada dirección.
“"Indica que la vía pasa a tener tráfico en ambos sentidos, generalmente tras un tramo de sentido único. Se recomienda extremar la atención y moderar la velocidad ante la posible presencia de vehículos de frente."
El desconocimiento o la mala interpretación de esta señal puede acarrear graves consecuencias, no solo en términos de seguridad, sino también económicas. La DGT subraya que la señal P-25 alerta de un aumento del peligro, especialmente si se considera realizar un adelantamiento, ya que la presencia de vehículos en sentido contrario exige máxima precaución.
Ante la presencia de la señal P-25, los conductores deben extremar la precaución, mantener un buen campo visual, reducir la velocidad y conservar la distancia de seguridad con el vehículo precedente. El incumplimiento de estas normativas puede resultar en multas que van desde los 100 euros por infracciones leves, hasta los 200 euros y la pérdida de puntos del carné en casos más graves. Las infracciones muy graves pueden alcanzar los 500 euros y la retirada de puntos de la licencia de conducir.
Por ello, desde el organismo de tráfico se insiste en que reconocer y respetar las señales no solo previene sanciones, sino que es un pilar fundamental para garantizar la seguridad vial de todos los usuarios.




