El entrenador, Luis García, fue uno de los primeros en analizar el encuentro, señalando la falta de “malicia” y de un “último pase” decisivo para generar peligro. Reconoció que, aunque la primera mitad fue “bastante igualada”, el equipo se descompuso en la segunda parte, especialmente tras el primer gol del rival.
“"Hoy nos ha faltado ser más, tener más malicia o encontrar más ese último pase para poder agredir y hacer daño al rival."
El defensor Enrique Clemente coincidió con el técnico, explicando que el equipo no logró imponer su ritmo y le faltó “tranquilidad” para evitar que el partido se descontrolara, algo que, según él, favorecía al equipo local. La incapacidad de frenar el ímpetu del Málaga fue clave en el desenlace.
La derrota fue especialmente dolorosa para Jonathan Viera, quien calificó el partido como “muy determinante” dada la situación de ambos equipos en la tabla. La plantilla se siente “jodida” por no haber logrado la victoria, un sentimiento compartido por Manu Fuster, quien lamentó no haber podido ofrecer un triunfo a la numerosa afición desplazada.
“"Es un día muy duro."
A pesar del golpe anímico, Fuster concluyó con un mensaje de esperanza, afirmando que el equipo “está a tiempo de todo”, buscando motivar a la plantilla y a los seguidores de cara a los próximos desafíos de la temporada.




