Tras un inesperado empate 1-1 en casa contra el Real Zaragoza, la UD Las Palmas se encuentra en una situación límite. El equipo amarillo debe viajar a La Coruña para medirse al ya ascendido Deportivo, y solo un triunfo les garantizará el acceso a la fase de promoción. La presión es máxima, comparada con la angustia de quien deja los deberes para el último momento.
El contraste entre ambos clubes es notable. Mientras el Deportivo celebra su regreso a Primera División y se prepara con calma para el encuentro, la UD Las Palmas se juega la vida este domingo. El reciente traspié en casa, ante un rival que ya descendía, ha complicado enormemente el panorama para los de Luis García.
El equipo canario ocupa actualmente la quinta posición en la tabla clasificatoria con 70 puntos, empatado con el Málaga (cuarto, 70 puntos) pero con el golaveraje perdido. El Almería les precede con 71 puntos, mientras que Castellón (69), Burgos (69) y Eibar (67) acechan desde atrás. La consigna en el vestuario amarillo es clara: ganar para no depender de otros resultados.
La jornada final de liga presenta duelos directos y enfrentamientos clave. El Almería recibe al Valladolid, el Málaga visita al descendido Zaragoza, y Castellón y Eibar se enfrentan entre sí. El Burgos, por su parte, recibe al Andorra. Cualquier combinación de resultados, sumada a un empate o derrota de Las Palmas, podría dejarlos fuera del playoff.
La premisa en el seno del club es contundente: salir a ganar. El técnico Luis García ha insistido a sus jugadores en la importancia de luchar por el escudo, y desde la directiva se ha recalcado que fallar no es una opción. La UD Las Palmas depende de sí misma para aspirar a regresar a la máxima categoría del fútbol español, uniéndose a los ya ascendidos Real Racing Club de Santander y Deportivo de La Coruña.




