La plantilla de la UD Las Palmas se encuentra en un momento crucial de la temporada, con la mira puesta en asegurar su billete para el playoff de ascenso. A pesar de la preocupación generada por los últimos resultados, el equipo mantiene el enfoque en el objetivo principal. El delantero Jesé Rodríguez expresó su "gran disgusto con el resultado" de partidos recientes, enfatizando la necesidad de haber ganado en casa y pidiendo "disculpas a la afición" por no haberlo logrado.
En un llamado a la cohesión, el capitán Jonathan Viera subrayó la importancia de la unidad del grupo para alcanzar la meta. "Tenemos que estar todos juntos, si no, no lo vamos a conseguir", señaló, recordando el proyecto "muy bonito" construido con un equipo joven que se nutre del apoyo de la afición, especialmente en casa, donde se sienten "muy fuertes".
“"Tengo la sensación de que estamos un poco fríos todos, de que no estamos dándole valor a dónde estamos y a dónde queremos ir"
Viera también manifestó su inquietud por la atmósfera actual, describiendo una "sensación de frialdad" que considera perjudicial. Evocando épocas pasadas donde el ambiente era una "caldera", pidió tranquilidad y unión, recalcando el papel "muy, muy, muy importante" de los aficionados.
El portero Dinko Horkas calificó el próximo encuentro como una "final". A pesar de haber sido un "día difícil", aseguró que el equipo sigue en puestos de playoff y que afrontarán el partido en A Coruña "a muerte" para sumar los tres puntos y asegurar la promoción.
El entrenador, Luis García, concluyó resaltando la trascendencia del último partido de la temporada. "Todavía queda un partido por delante, 90, 100 minutos, que tenemos que dar el máximo para tratar de estar dentro de ese de ese playoff", afirmó, dejando claro que el equipo se juega todo en la última jornada.




