Un trágico suceso ha sacudido la mañana de este miércoles en una nave industrial del polígono de Salinetas, en Telde, Gran Canaria. Un trabajador de 35 años, identificado como Nico Rodríguez, falleció tras salir despedido por una explosión mientras realizaba trabajos verticales anclado a un depósito de combustible. Otros tres empleados de la empresa subcontratada Nervión Industries resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, y permanecieron colgados de una cuerda durante casi una hora hasta ser rescatados.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 12 del mediodía, durante tareas de mantenimiento rutinarias. Las investigaciones preliminares sugieren que una onda expansiva se generó en el interior del tanque, que supuestamente estaba vacío, y los sistemas de seguridad fallaron en contenerla. Como consecuencia, la bóveda del depósito salió disparada, provocando la caída mortal de uno de los operarios y dejando a otros dos suspendidos en el aire.
Las alarmas saltaron minutos después, cuando otros trabajadores alertaron de una fuerte explosión y humo negro emanando de uno de los tanques. El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112 activó de inmediato a los servicios de emergencia. Bomberos, Policía Local de Telde, Policía Nacional, Protección Civil y sanitarios del Servicio de Urgencias Canario (SUC) se desplazaron rápidamente al lugar.
Los bomberos confirmaron la estabilidad de los bidones tras una primera revisión, disipando el temor a nuevas explosiones. Sin embargo, no pudieron hacer nada por salvar la vida del trabajador que cayó al suelo. Uno de los operarios que permanecía colgado, en estado de inconsciencia, también generó gran preocupación, aunque su compañero cercano parecía responder.
El alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, calificó lo sucedido como algo "que no estaba bajo el control de estos trabajadores". Los bomberos llevaron a cabo complejas maniobras de rescate en altura para descender a los dos operarios heridos. El primero, que estaba consciente, sufrió lesiones leves. El segundo, aunque inconsciente, seguía respirando y fue trasladado junto a su compañero al Hospital Negrín y al Hospital Universitario Insular de Gran Canaria. Un tercer trabajador con heridas leves fue atendido sin necesidad de ingreso.
El fallecido era vecino de Telde y trabajaba para una subcontrata de la compañía Disa. Familiares del operario se personaron en el lugar, visiblemente afectados. La Policía Judicial inició la investigación en las instalaciones, mientras se esperaba el levantamiento del cuerpo.
La directora de comunicación del grupo Disa, Sara Mateos, aseguró que la emergencia estaba "controlada" y que la investigación de las causas se realizaría en una fase posterior. Confirmó que el protocolo habitual es la evacuación inmediata de las instalaciones y que las víctimas realizaban "labores de mantenimiento habituales".
Ante la gravedad del suceso, el Ayuntamiento de Telde solicitó a la ciudadanía evitar la zona para facilitar el acceso de los vehículos de emergencia y mantener la calma. El Gobierno de Canarias declaró la alerta y activó el Plan Especial de Emergencia Exterior por riesgo de accidentes graves, dada la "gravemente dañada" estructura del depósito.
El alcalde Juan Antonio Peña expresó su profundo pesar por el fallecimiento y extendió su apoyo a los heridos y sus familias, destacando la consternación en la comunidad local. La compañía Disa emitió un comunicado deseando pronta recuperación a los heridos y asegurando su total colaboración con los investigadores.




