Esta intervención, que supone la primera actualización integral desde 2017, busca solucionar los problemas de operatividad causados por la corrosión del entorno marino. El nuevo equipamiento permite emitir mensajes diferenciados por zonas, facilitando la gestión de advertencias específicas según el tramo del arenal.
El sistema, que ha contado con una inversión municipal de 55.000 euros, está diseñado para ofrecer una mayor claridad sonora. Además de las comunicaciones en directo, se incluyen grabaciones automáticas sobre normas de uso, como la prohibición de fumar o las pautas para el reciclaje de residuos.
“"El nuevo sistema era una aspiración largamente deseada y muy trabajada porque no ha sido sencillo, el entorno marino no ayuda nada a mantener los sistemas de comunicación."
Los dispositivos se han distribuido a lo largo del paseo, cubriendo puntos estratégicos como las calles Tenerife, Gran Canaria-La Palma, Gomera, Pedro del Castillo, Tomás Miller, Bernardo de la Torre, Playa Chica, Kant-Galileo, Olof Palme-El Cid, Velarde, California-Perú y Lepanto-Párroco Rodríguez.




