La capital grancanaria se encuentra entre las grandes ciudades españolas que todavía no han activado las restricciones a los vehículos más contaminantes, a pesar de que la normativa que obliga a su implantación para municipios de más de 50.000 habitantes entró en vigor en 2023.
Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, 109 ciudades españolas aún no han puesto en marcha sus Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), medidas diseñadas para reducir la contaminación urbana y limitar el acceso de vehículos sin distintivo ambiental.
Las ZBE son obligatorias para municipios de más de 50.000 habitantes, y también para aquellos con más de 20.000 si superan ciertos niveles de contaminación. En el caso de Las Palmas de Gran Canaria, la medida sigue pendiente de tramitación administrativa y aprobación del calendario definitivo por parte del Ayuntamiento.
Cuando la ZBE esté operativa, las restricciones afectarán principalmente a los vehículos más antiguos y contaminantes, aquellos que no poseen el distintivo medioambiental de la Dirección General de Tráfico. Se prevé que las limitaciones se apliquen los siete días de la semana en áreas concretas para mejorar la calidad del aire.
La implantación de las ZBE avanza lentamente a nivel nacional. Cerca del 66% de las ciudades españolas con obligación de tener una ZBE aún no la han activado, muchas en fase de tramitación. Madrid y Barcelona concentran la mayor superficie implantada, mientras que otras urbes como Valencia, Murcia, Gijón y Las Palmas de Gran Canaria siguen pendientes.
La futura puesta en marcha de la ZBE en Las Palmas de Gran Canaria marcará un cambio significativo en la movilidad urbana, afectando a conductores de vehículos antiguos y obligando a revisar la etiqueta ambiental de sus coches. El calendario específico, las zonas de aplicación y los vehículos afectados se conocerán tras la decisión municipal.




